27/8/17

Haikus en el corredor de la muerte

Antología de poesía japonesa



Puede leerse este libro en un par de horas de una tarde de domingo, pero se quedará contigo durante mucho más tiempo, horas y domingos de recuerdos y relecturas. 

Los condenados a muerte se agarran con saña al aliento de vida en tu pecho hasta hacerte suspirar y volver a respirar contigo. Sus haikus cantan a la soledad, al hogar perdido, la familia, la culpa, la vida que ya solo es un recuerdo que se mueve como viento invernal susurrando entre sus celdas y a la despedida.

Pero este libro no está compuesto solo por esta poesía que conmueve profundamente, además cada haiku está acompañado por una breve nota en la que revelan algún misterio sobre el escritor condenado, sobre sus versos e incluso sobre su condena. Uno de ellos me ha perturbado por encima de los demás, un hombre que mató a su madre y escribe sobre ella, y yo no puedo comprender su pena y su culpa porque su crimen me parece imperdonable, un crimen que debe arrebatar el alma y dejar solo la nada dentro, pero él siente y padece, no sé si es un milagro o la prueba de que no significa nada amar ni sufrir. 

Durante toda la lectura imperan una inmensa tristeza y confusión, una extraña empatía incómoda y palpitante. ¿Cómo puede un asesino crear tanta belleza, tener tanta sensibilidad? Parece una herejía. Son hombres condenados por sus pecados pero siguen siendo personas, siguen siendo humanos pese a sus actos inhumanos, y sienten.




Lo recomiendo a todo el mundo, a cualquiera, te guste o no la poesía, hayas leído antes haikus o no, es una lectura impresionante.