13/10/16

hay una nana en la tormenta para la niña animal que aúlla poemas


caen las manos decapitadas
hacia los espejos de invierno
y el grito se quiebra

huyen las lágrimas a contracorriente hacia la oscuridad del párpado
para no ser bebidas por la caricia
y ensuciadas por el invierno que no respeta la humedad

caen las manos disecadas
como poemas lanzados a la soledad
de la loba muda

huye antes del llanto
niña
o dormirás
dormirás
dormirán
tus pulmones
como los pétalos de las flores
tras la tormenta