2/8/16

Escritura automática (angélica liddell me crea pulsión por escribir cuando la leo)


La guerra me envejece
consume mi piel y mis huesos y mis ojos
esta necesidad constante de luchar para seguir viva
luchar contra todos y contra mí misma
luchar por comida. por calor. por respeto
por ser la mejor sombra muda de los dueños de la luz
dueños del sadismo. maestros del odio. expertos en la violencia
luchar por el amor de los demás
contra mi odio
contra las horas
contra las ganas de sentirme viva y no poder huir. escapar. gritar. negarme.
negaros a todos mi aliento

Hacer la guerra
para qué
Parir la guerra
para qué
Vivir en guerra
para quién
estoy cansada
y tengo sed en los ojos
hambre en las manos. uñas de loca medicada. cuerpo abandonado. corazón ciego
y un refugio de huesos que no resiste ni un suspiro por la utopía soñada
tengo sueño en la piel
ojeras en los huesos de los dedos

Soy el invierno que congela las balas
y soy la bala y el sádico que dispara y la sombra que abre la boca de loba y se la traga como si fuera una flor de miel extraída de los pechos de la madre de un bebé muerto
nadie pronunciará su nombre
nadie recordará el mío
todas las guerras son estériles
siempre habrá una bestia haciendo ataúdes para las sombras.