25/2/16

desnúcate

Di adiós. Pierde el dolor, la sangre, las lágrimas, la última cuchilla que guardas delicadamente entre gasas, el último cigarro de tu vida antes de empezar una carrera hacia el abismo y perderte. Luego conviértete en una persona mejor. No vuelvas a dejarte arrastrar por la depresión, sé adulta y madura y normal, arranca la tristeza de tus entrañas y llénate de mariposas y lefa y autodestrucción aceptada, naufraga entre vómitos y resacas, pero que no se te corra el rimel. Sé perfecta o no seas nada.
Trabaja, ama, sé feliz, esconde cualquier defecto del que no hayas podido desprenderte. Sonríe el doble de fuerte cuando tengas ganas de morir, cuando el vacío de tu interior quiera absorberte. Ríe a carcajadas el doble de alto cuando el grito de socorro y de odio te ahogue en la garganta. Y llora de risa, descojónate en llanto. Desnúcate contra el suelo, en un tropiezo, mientras tiendes la ropa.