3/1/16

Luna

Tengo noches extrañas. Doy vueltas en la cama y cada vez que me muevo abro los ojos, veo oscuridad, violada por un rayo de luna, qué triste brillar sin luz propia -pensarán algunos- pero yo creo que no hace falta luz para la belleza. Me tapo con el edredón hasta la cabeza y sigo durmiendo como si nada, pero por la mañana pesa cada segundo que abrí los ojos para encontrar la oscuridad, como si no se viera mejor con los ojos cerrados, como si no me hubiera encontrado ya ella a mí.