29/5/15

Asfíxiame al terminar

Ahora mismo me siento como si me hubiera corrido mientras me violaban. ¿Sabéis que hay orgasmos en las violaciones? Es horrible, es lo más espantoso que podría sentirse, que tu cuerpo te traicione de una manera tan cruel. No controlamos nada. ¿Qué somos de verdad si quitamos todas las cosas que no podemos controlar? Nuestro cuerpo, nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestra mente. Nada, no queda nada de nosotros. Porque lo poco que podemos elegir no significa nada, no importa nada, nunca gana en la balanza. No podemos escoger a quién querer, ni mucho menos controlar que acabe cuando lo necesitemos o que dure para siempre. ¿Cuántas veces habéis estado perdidas en relaciones tóxicas? ¿Alguna vez habéis perdido al hombre perfecto? ¿Por qué? Solo somos títeres, la vida se nos escapa entre las cuerdas. Ni siquiera podemos controlar no sentir placer cuando todo en nosotras grita dolor, negación, socorro, miedo, horror, pero nuestro maldito cuerpo nos traiciona, nos vende y nos deja tiradas en la mayor miseria.


Viólame brutalmente, destrózame, hazme todo el daño que puedas, desgárrame, pégame, asfíxiame, insúltame, cuanto más dolor sienta más podré odiarte y con ello consolarme. Si me vas a matar hazlo de verdad no te quedes a medias. Lo importante es poder estar en paz con nosotros mismos, todo lo demás podemos soportarlo. 


26/5/15

Reflexiones de una chica perdida que no quiere encontrarse

¿Alguna vez habéis hecho introspección para diseccionar al detalle vuestro interior? Es complicado, tedioso y doloroso, como arrancarse la piel a tiras, pero también necesario, para limpiarse por dentro y rehacerse. Tenemos que afrontar nuestra realidad y nuestros demonios, desnudarnos hasta los huesos frente al espejo y no apartar la mirada, aunque sea horrible lo que vemos, todos nuestros errores y defectos y mentiras como tumores deformes aferrados a nuestro cuerpo. Tenemos que estar dispuestos a perder algo, incluso algo bueno. Tenemos que afrontar el miedo a la oscuridad de los huecos vacíos. Tenemos que ser sinceros con todo nuestro horror. Hay que hacerlo, hay que soportarlo, hay que conseguirlo....

Luego si quieres puedes retorcerte en el suelo, en el amasijo que queda de ti, de piel muerta y dolor, hasta recobrar la cordura y afrontar la verdad que hayas desenterrado. Pero será un pérdida de tiempo.

.... y resurgir de las cenizas con tu nueva piel.


¿Por qué? Siempre hay que saber dar una respuesta. ¿Por qué ya no sientes lo mismo? ¿Por qué hiciste lo que sabías que no debías hacer? ¿Por qué mentiste o te creíste otras mentiras? ¿Por qué dejaste que sucediera o nunca te atreviste? ¿Por qué has elegido blanco y no negro? ¿Por qué...

Lo peor es cuando ocurren cosas fuera de nuestro control y nos afectan de forma catastrófica y en algún momento tenemos que detenernos para comprender lo que ha pasado y las consecuencias y te preguntas ¿cómo cojones he llegado hasta este punto? y ¿qué voy a hacer a partir de aquí? Y necesitas hasta arañarte los huesos para conseguir la respuesta.

Creo que hay que tener mucho valor para afrontar la realidad, cruda y descarnada. ¿Vosotros lo tenéis?

Yo no.

21/5/15

Frío - microrelato -

Observo su cuerpo desnudo, pálido y terso, parece un ángel que ha caído para salvarme. Me tumbo sobre ella. Es tan suave, me rozo contra sus pechos, la acaricio con todo mi cuerpo, le susurro cuánto la deseo, cómo arde mi sangre como lava en mis venas. Lamo sus labios, mi barba la araña tras la caricia de mi lengua, tiemblo entero. Subo una mano hasta su cuello, lo rodeo, aprieto y mi lengua invade su boca, nuestros dientes chocan, presiono nuestras caderas, aprieto un poco más. Le abro más las piernas, sujeto mi polla dura y me masturbo contra su coño. Muerdo sus labios e imagino lágrimas en sus ojos. Presiono contra ella, empujo hasta estar dentro de ella, empujo hasta romper el himen, empujo con fuerza hasta llegar al fondo de ella. Se me escapa un hondo gruñido de placer, la sujeto con ambas manos del cuello y empujo hasta el fondo una y otra vez.

Su peso me aplasta contra el suelo, sus movimientos me arrastran sobre la tierra, no siento nada, solo hay frío. Menos mal que estoy muerta.



20/5/15

No queda nada que ver

He estado escondida todo este tiempo, persianas bajadas, puerta cerrada, atrincherada, mantentiéndome a salvo en la oscuridad, si no pueden verme no podrán hacerme daño. ¿Quién? Tú, él, todos, cualquiera, yo. No estoy siendo irracional, no estoy loca, no exagero, la maldad se respira y está en todos nosotros, repta por nuestra garganta hacia dentro y se extiende a lo largo de las venas, entre los músculos, se adhiere al hueso y se hace parte de nosotros.

No temáis la oscuridad, es el mejor refugio que podemos encontrar. ¿Acaso a la luz del día no suceden cosas malas? Los peores monstruos están en todos lados, con cualquier apariencia, es imposible distinguirlos hasta que es demasiado tarde. Pueden sonreír, parecer inofensivos, ser silenciosos y perversamente pacientes. A mí antes me daba miedo la oscuridad porque no sabía qué había en ella pero ahora comprendo que tampoco sé lo que hay en la luz. Confiamos ciegamente en nuestros ojos y olvidamos que las mentiras son máscaras infranqueables.

Conviértete en monstruo o muere.