24/12/15

Feliz noche

Hoy toca recordar, inevitablemente, como si perdiéramos el control de nuestra mente y nos arrastrara hacia el subsuelo. Yo soy de esas personas a las que recordar la felicidad perdida le duele muchísimo, a las que les duele más la ausencia que la pérdida porque no saben curar, tenemos todas las heridas infectadas, no lloramos, supuramos. Pero también aprendemos a sobrevivir, a seguir hacia delante a buen ritmo o arrastrándonos pero seguimos, ser imperfectos también tiene su mérito, rendirse es tan difícil como no hacerlo.

Intentemos disfrutar lo que podamos. Menos mal que hay mucho alcohol en estas fechas.