3/12/15

Conversaciones sobre arte y los dramas del escritor

-- A veces pienso ¿para qué? si a nadie le importa...
- El mundo está muerto. O hablas de tus bragas o despiertas poco interés.
-- Supongo que hay que conformarse con divertirse y con gustarse a uno mismo, que no es poco.
- Si algo de lo que escribes triunfa preocúpate, en este mundo de redes sociales notoriedad y reconocimiento están unidos a ser un exhibicionista emocional, un intensito sin pudor y sin talento para que pueda llegar a todo el mundo, un clon de otro clon de otro clon de algún gran escritor muerto o -¡peor!- de otro clon.
-- Sí, parece que no gustar es la mejor opción. ¡Ya no quiero gustar!... pero... por otra parte, me molesta, sí, joder, porque (aunque suene absurdo) es algo que quiero dar al mundo, yo quiero transmitir y enseñar y hacer sentir y pensar y cambiar algo, que signifique algo más allá de mí, por eso publico mi arte y es como si el mundo me rechazara o despreciara, a veces me siento así, el puto ombligo del mundo. No lo suficientemente buena o carismática, siempre insuficiente. Importa más cómo lo vendes que lo que vendes. Yo creo que hago bien lo que tengo que hacer pero tengo que larmerle el culo al mundo para llamar la atención y ser quien no soy, por ahí no paso, no quiero tener que ser un espectáculo para interesar. 
- Yo lo veo de forma diferente, claro que fastidia no tener cierta notoriedad, pero al final eso te da más libertad, cuando tienes a mucha gente diciéndote lo bueno que eres al final te agobias y pierdes mucha energía en la interacción. Además, tampoco aportan demasiado con sus comentarios "me gusta, está bien, mola", no son críticas ni alabanzas reales, y aunque lo fueran tampoco les haría demasiado caso, yo ya sé lo que quiero hacer.
-- No, no, no, no quiero que me hagan la pelota, no se trata de eso, no se trata de que me adulen o tener fans, se trata de sentirme valorada, de que lo que hago sirva un poco para algo y no se quede aquí flotando en internet a la deriva, náufrago.
- Pues no hay mucho más, ¿qué crees que vas a obtener del público de las redes sociales? No has pensado bien tus anhelos...
-- ¿Acaso es la mediocridad el secreto de la fama? ¡Ni que lo quiera! pero parece que o te adoran o no existes.
- No lo dudes, es un secreto a voces.
-- ¿Tanta diferencia habría entre publicar un libro o un blog?
- El público. En redes sociales suele ser gente joven con mucho tiempo libre. Fuera hay más gente adulta con menos tiempo libre que si lo invierten en ti vale mucho más.
-- Pero la juventud es el futuro, tienen más posibilidades, son más fáciles de moldear, para aprender, para todo, pero lo desperdician. ¿Quiero cambiar el mundo? No lo sé, demasiado esfuerzo.
- Cambiar el mundo, ja, ja, ja.
-- A veces me dan ganas de no compartir nada con nadie pero el arte está para compartirlo y me desquicio un poco. Odiar el mundo y necesitarlo a la vez...
- Lo primero y más importante es tu propio camino hacia la transcendencia personal, lo que vas aprendiendo, la única forma de mejorar es con la soledad y el aislamiento, es una realidad. Pero siempre con dos matices: tienes que tener un público pasivo, alguien que sepas que te está leyendo, y también tener el concepto de la esposa de Stephen King. Sin dejar de esforzarte y mejorar y leer y leer y escribir y escribir, todo lo demás es circo, basura, lastre, torpeza y perder el tiempo.
-- Eso es lo que hago y lo que quiero. Solo que a veces tienes crisis existenciales y necesitas algo más.
- El infierno son los demás.
-- Tampoco la soledad es el paraíso.
- De todas formas, es normal que te moleste, la vanidad viene implícita en todos los escritores. Pero esa sensación desaparecerá cuando autoedites un libro y hagas otras cosas.
-- Tal vez. Pero no tengo ganas de esforzarme en algo así para que se desinfle y quede en nada. No voy a publicar.
- Pero no puedes dejar de escribir, te convertirías en un zombi.
-- ¡No pienso dejar de escribir! No creo ni que fuera capaz aunque quisiera. Pero no voy a publicar. Recuerdo lo que me dijiste hace poco, un factor importante es saber defender tu obra, leerla, recitarla, venderla, el carisma es esencial, la interpretación, la comunicación... los artistas también debemos ser vendedores, yo no lo soy, nunca sabré hacer eso ni es algo que quiera aprender, así que, para qué.
- No te centres tanto en los demás, en su reacción, y más en lo que consigues para ti misma. La redes sociales solo con una excusa y una rutina para escribir y luego hay un mundo fuera.
-- No hay mundo fuera para mí.
- No seas pesimista.
-- ¿Un árbol hace ruido si cae y nadie está para escucharlo? De eso va esto. Quiero hacer ruido.
- Ambición. Todo requiere un sacrificio.
-- Acepto la derrota pero a veces también quiero quejarme.
- Lucha.
-- ¿Para qué?