16/11/15

El principito

Tras una encuesta en twitter sobre si El principito es genial o está sobrevalorado, en la que han votado veinte personas y ha ganado por poco que es genial, y después de escuchar la inquina que le tiene mi novio a este cuento y cuánto lo idolatran muchas personas, he decidido leerlo, tampoco es que sea una gran hazaña pues solo tiene 70 páginas. Esta es mi opinión.

El principito se puede resumir con la perfecta frase que me dijo Rorschach “yo solo he necesitado leerlo una vez”. Es un cuento infantil que esconde metáforas para adultos, pero al final se queda en tierra de nadie, un poco de todo y mucho de nada.

Es un cuento para niños entretenido que enseña más de lo que un niño puede apreciar y es una lectura para adultos que vislumbra metáforas interesantes, aunque también muy simples y trilladas, y de forma muy superficial, no ahonda en sus ideas, hay muy pocos capítulos que desarrolle, me gusta -por ejemplo- el cuarto planeta con el hombre de negocios porque sí lo desarrolla más, pero en la mayoría te suelta una frase, una metáfora, un concepto, y todo lo demás corre a cuenta tuya y se queda con el mérito de todo lo que uno mismo desarrolla a partir de sus pinceladas, un poco tramposo, y también tiene unos cuantos de puro relleno, y que metan relleno en 70 páginas con dibujos tiene delito. Yo esperaba algo muy diferente, esperaba mucho más y no me ha transmitido nada. 


Y en cuanto al relato del zorro, no me ha convencido, chirría bastante, sus lazos afectivos que enseña se parecen a la dependencia emocional y ese “domestícame” “quiéreme” “necesitémonos” me parece que no enseña bien el amor, la conexión, la singularidad que descubrimos de las personas al intimar, termina mejor explicándose más pero empieza muy mal. Entiendo lo que intenta hacer pero lo ha hecho de la peor forma posible. Sí tiene un párrafo precioso:

“Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuando más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad.”

Conclusión. El libro me ha entretenido mínimamente, tiene un bonito final, es una lectura agradable e incluso tierna, es más para niños que para adultos, he sacado alguna buena frase de él, pero creo que está sobrevalorado, no hace falta leerlo más de una vez, no hace falta leerlo ni siquiera una vez. Pues anda que no hay libros de verdad con enseñanzas de verdad con dobles y triples lecturas de verdad que son arte y que hay que releer, como para idolatrar El principito. Seamos adultos, que no es tan malo como lo pintan. Y si queréis presumir de leídos y de libros favoritos que al menos no sea un cuento para niños de 70 páginas...

Podría resumir mi opinión en que El principito es a la literatura lo que twitter es a la poesía.

Ahora, odiadme libremente.