9/11/15

El arte está en decadencia

Hay grupos y cantantes que me encanta escuchar pero a los que jamás vería en directo porque son inmensas decepciones, por desgracia la música se ha convertido en banal entretenimiento, en un espectáculo, a ver quién encaja mejor en el molde y vende más discos, tan vacío y vulgar como sus consumidores, y ha perdido su arte en la mayoría. Me refiero a todos los géneros musicales, el arte está en decadencia, y es nuestra culpa, vivimos en una época en la que idolatramos a los mediocres. Cualquiera puede comprar la letra de una canción, cualquiera puede comprar un modulador de voz y cantar, cualquiera puede aprender dos o tres canciones a guitarra y parecer músico, y mil ejemplos más. Al menos estos intentan imitar algo parecido a buena música, mínimamente decente, y pueden engañar. Al menos sirven para divertirte en casa. Pero por suerte es fácil comprobar quién vale y quién no, solo hay que escuchar un directo.

Pero hay algo que puedo asegurar y es que todos los "superventas" son basura.

Y seguiré escuchándoles a veces mientras espero que llegue alguien que me haga susurrar "¡joder!"

Lo mismo pasa con la poesía pero al revés, quédate con los directos y nunca compres sus libros. Casi todos los nuevos poetas que están ahora de moda dan unos recitales muy buenos, me emocionan con su voz y su lectura y su forma de interpretarlos, salgo con ganas de comprar sus libros y devorarlos, y lo hago, me compro uno y llego a casa y lo abro y empiezo a leer, un poema, otro poema, otro, otro, otro y en algún momento paro y me cago en todo, porque no es lo mismo, porque han perdido la voz y sin esa voz no son nada, son aburridos y monótonos y vacíos, intento llegar a la mitad y los abandono muerta de asco. ¿Por qué son tan emocionantes cuando  los leen en voz alta y por qué lo pierden todo cuando tengo las letras delante y los leo yo en voz baja? Es extraño pero es lo que me sucede, y me ha pasado ya muchas veces, por eso ya no compro sus libros, solo voy a sus recitales.

La respuesta es que son literatura basura, un simple y bonito espectáculo, que sin el espectáculo no queda nada, solo tinta en un papel.