10/8/15

Creo que la tristeza es innata en mi alma


He abierto los ojos con la alarma del móvil, es suave y melódica. Ocho de la mañana. Lunes. Otra semana más desde el principio. He dormido bien pero me siento cansada, agotada, acabada. No quiero moverme nunca más. He mirado el techo blanco sucio de gotelé durante unos minutos y una lágrima se ha escapado de mi ojo izquierdo. Luego han empezado a caer más lágrimas desbordadas. En silencio. A veces llorar es como ahogarse en el mar. Me estoy ahogando. Me he ahogado. Durante unos minutos. Después me he levantado, he saboreado las lágrimas de mis labios y me he secado la cara con la camiseta del pijama. Me he vestido, pantalón negro, camiseta negra. He cogido la mochila. Me he puesto las gafas y he salido de casa. No puedo llegar tarde al trabajo. 


Estoy encerrada en una jaula
soy un pájaro muerto
azul
los gusanos de mi estómago
tienen nombre
y hambre
yo tengo sueño
y sueño
el bucle no da respiro
ni el mar sin calma
te traga una ola
y giras
y giras
como un cadáver
pero puedo vivir estando muerta
puedo vivir sin respirar
eso es el dolor
luego te sacude otra ola.