29/7/15

Hablemos de amor y sangre

Me he despertado con las bragas manchadas de sangre, también he dejado un pequeño círculo rojo en las sábanas. Me he despertado diez minutos antes de lo normal porque necesito tiempo extra para curarme el tatuaje de la espalda, ese tatuaje, ese tatuaje que es una muestra de amor y locura, ese que solo lo verá él mientras me folla por detrás. Tengo que contorsionarme para llegar a limpiarlo bien y eso me hace extrañarle muchísimo, tanto como acostarme y despertarme sin él. Las relaciones a distancia sí que son una completa locura, no sé si admirarlas o compadecerlas, yo estoy tres días sin verle (acabo de tener un déjà vu , de verdad, ya ha terminado, ¿no he escrito esto antes? lo siento tan real...) y me siento morir. Dependencia emocional lo llaman, yo lo llamo amor, cada uno ama como puede.

Me cambio de bragas y me pongo una compresa, anoto en el móvil que tengo que comprar otro paquete, también tengo que comprar hierro, se me terminó hace tres días y la anemia acecha. No puedo ponerme tampones el primer día de regla porque sangro muy poco y me dolería al quitármelos si no se empapan bien, sentir cómo el algodón te raspa el coño por dentro es muy incómodo. Ya empiezo a notar los calambres, dicen que son parecidos a las contracciones del parto, es horrible cuando duele tanto que tienes que encogerte y aguantar la respiración y sentir que te apuñalan por dentro hasta que termina y puedes respirar y moverte otra vez.



¿Qué? ¿Esperábais algo poético?

Poesía es mi coño menstruando
doliendo
y poder hablar de ello
sin que nadie cambie el gesto
con asco.