26/5/15

Reflexiones de una chica perdida que no quiere encontrarse

¿Alguna vez habéis hecho introspección para diseccionar al detalle vuestro interior? Es complicado, tedioso y doloroso, como arrancarse la piel a tiras, pero también necesario, para limpiarse por dentro y rehacerse. Tenemos que afrontar nuestra realidad y nuestros demonios, desnudarnos hasta los huesos frente al espejo y no apartar la mirada, aunque sea horrible lo que vemos, todos nuestros errores y defectos y mentiras como tumores deformes aferrados a nuestro cuerpo. Tenemos que estar dispuestos a perder algo, incluso algo bueno. Tenemos que afrontar el miedo a la oscuridad de los huecos vacíos. Tenemos que ser sinceros con todo nuestro horror. Hay que hacerlo, hay que soportarlo, hay que conseguirlo....

Luego si quieres puedes retorcerte en el suelo, en el amasijo que queda de ti, de piel muerta y dolor, hasta recobrar la cordura y afrontar la verdad que hayas desenterrado. Pero será un pérdida de tiempo.

.... y resurgir de las cenizas con tu nueva piel.


¿Por qué? Siempre hay que saber dar una respuesta. ¿Por qué ya no sientes lo mismo? ¿Por qué hiciste lo que sabías que no debías hacer? ¿Por qué mentiste o te creíste otras mentiras? ¿Por qué dejaste que sucediera o nunca te atreviste? ¿Por qué has elegido blanco y no negro? ¿Por qué...

Lo peor es cuando ocurren cosas fuera de nuestro control y nos afectan de forma catastrófica y en algún momento tenemos que detenernos para comprender lo que ha pasado y las consecuencias y te preguntas ¿cómo cojones he llegado hasta este punto? y ¿qué voy a hacer a partir de aquí? Y necesitas hasta arañarte los huesos para conseguir la respuesta.

Creo que hay que tener mucho valor para afrontar la realidad, cruda y descarnada. ¿Vosotros lo tenéis?

Yo no.