17/3/15

Sentimos que un corazón formaría un estrépito al hacerse añicos pero es más silencioso que la muerte.


Se oye un golpe
no es el portazo de despedida
ni la lágrima que se estrella contra el suelo
no es el llanto ahogado
al que das rienda suelta
por si de verdad te asfixia
y cura todo.

Es el último latido del corazón
antes de destrozarse
después
todo es
silencio.