10/3/15

Querido diario: Voy a empezar una lista con formas de suicidarme

No sé si os pasa lo mismo pero por la mañana cuando voy en el transporte público, sobre todo cuando tengo que hacer el transbordo en Méndez Álvaro y sale toda la marabunta de gente y nos movemos como una ola de ansiedad hacia el infierno subterráneo del metro, mientras avanzamos como ovejas guiadas por el diablo, sumisas y domesticadas, siento como si estuviéramos muertos por dentro, de verdad me siento muerta por dentro y lo siento todo a mi alrededor muerto y vacío. ¿Por qué nos damos tanta prisa para llegar a donde no queremos estar? Y olvidamos todo lo que queremos ¿Por qué dejamos que nos obliguen a que nuestras prioridades sean cosas que no necesitamos de verdad? ¿Por qué le entregamos nuestra alma al diablo gratuitamente y sin rechistar? Y yo pienso en revolución, en suicidio, en asesinato, en empujarlos a las vías del metro a ver si despiertan o se dejan morir por completo. Me he vuelto muy anti-sistema - pero por dentro, en silencio - desde que vivo en el mundo real y tengo su mano apretando en mi cuello, y me acojona tener ya un pie en todo mi futuro y eso con suerte - ¡con suerte! joder - de poder seguir este camino, de conseguir tener este camino disponible para mí. Qué bien, estoy tan contenta que lloro por las noches en la oscuridad de mi habitación pensando en mañana.


Sodomízame
Desángrame
Enviléceme
Corrómpeme
Deshumanízame
Desvíveme
Destrózame