30/8/14

16


A veces dudo
de lo que quiero conseguir con esto
de lo que quiero hacer con tanto
intento
fallo
reintento
mejora
y nunca ser
suficiente.

De lo que busco
o espero encontrar.

Si aprender y crear
grandes historias
que hasta puedan caber
en un micropoema

O clavarme una pluma en el corazón
abrirme el pecho
y reconstruir mis ruinas.
Pero...
Y luego qué...

Mejor empezar por rehacerme
para luego poder reinventarme.

Seré una fortaleza de escombros.


26/8/14

15


Después de pérdidas
tan catastróficas
que parecen haber vaciado
el mundo entero,
que me han dejado despoblada
en el ruido de la soledad...

Después de traiciones
que han avasallado
mi razón
hasta aturdirme
y desolarme
en una guerra
que es masacre
que jamás podía ganar...

Después de perder
una vez tras otra
contra todo
contra todos,
de convertirme
en mi propia piedra,
de ser derrota y decepción
y fénix

Me queda tan poco amor
para regalar
que debo elegir
a una sola persona
en el mundo
para dárselo,
a todos los demás
os odio.


25/8/14

14


Hay que sobrevivir
a la muerte
dejando algo
nuestro
en esta tierra
que dure para siempre
más allá de nuestros huesos
de nuestro polvo
de nuestro último recuerdo
vívido
en otras mentes.

Hay que sobrevivir
a la vida
y a la muerte
como sea
yo
lo hago
escribiendo.



24/8/14

Dogville no es un lugar agradable ni para darte un paseo

"Quiero hacer de este mundo un lugar mejor" dice ella.
La única forma de hacer limpieza es destruyendo la basura.
¿Lo entendéis?
¿De verdad?


Lars von Trier me provoca
insomnios
a sueño vivo.
Hablo sola
en voz alta
doy vueltas en la cama
como si yo también
estuviera atrapada
como si en algún momento
al girarme
fuera a encontrarte
ahí, conmigo.

Dogville me muerde
las lágrimas
y la furia.
Con los ojos cerrados
solo tengo pesadillas
en las que siempre pierdo
yo
menos cuando te tengo
a mi lado
para susurrarme
que la realidad somos
nosotros
aquí
ahora.
Pero no siempre
estás.

Sé todo lo que no quiero
y mientras huyo
encuentro
en esquinas
pecados que deseo, él
en caricias infinitas,
pero no sé lo que necesito
para sobrevivir
nosotros
siempre
es
finito.


Las personas podemos vivir solo con lo que necesitamos y creer ser felices con cualquier miseria, mientras tengamos algo diminuto a lo que agarrarnos. Pero si a una persona que no necesita nada le das algo que quiere lo convertirá en una necesidad egoísta e incurable.


20/8/14

13


Podría olvidarte
naufragando en mares
de distancia entre nosotros
con los párpados deshidratados
de recuerdos agonizando
hacia el futuro
borroso
en el que tú no existes

Podría vivir sin ti
dentro de este cuerpo
afónico
y acostarme cada noche
hueca
en nuestra cama
y ver las estrellas fugaces caer
solo es un funeral astronómico
sin sueños

Podría dejar de cocinar para dos
pero beberme la segunda copa siempre, a tu salud
y cazar a todas las perdices
para crear un altar con sus huesos
y rezar con tu nombre colgando en las pestañas

No necesito encontrarme en tu mirada
ni tus manos para levantarme cuando tropiezo
- con mis propios pies -

Podría...

                      Pero no quiero

                                                           Porque te quiero


18/8/14

La mente es nuestro peor enemigo cuando perdemos el control sobre ella

Tengo miedo de cerrar los ojos. Cuatro noches seguidas teniendo pesadillas es demasiado para mí. Acurrucada en la cama, con el cuerpo en tensión, mientras mi mente sádica juega conmigo, hasta que el miedo es tan terrorífico que consigo despertar sobresaltada. Ya parezco un fantasma más con estas ojeras y la piel gris cansada, moribunda. Todos los cigarros de más que me fumo por el estrés pasan factura en poco tiempo. No puedo ni leer, escribo esto de milagro, parezco un jodido cadáver andante. Pero si no respiro humo no puedo respirar.

Mi cabeza es como un puzzle agitado, con piezas perdidas, que muestra una imagen grotesca. Soy deforme por dentro, tras esta máscara de piel y huesos. Soy una cárcel de pesadillas que intentan derruirme, las emociones que me hacen sentir son tan fuertes que me acompañan durante todo el día, la angustia, la desesperación, el miedo, las ganas de llorar, de correr, de gritar. Al despertar tengo heridas en el labio de mordérmelo o arañazos en cualquier parte del cuerpo.

Otro cigarro. A veces enciendo el siguiente con la colilla del anterior, uno tras otro, como si quisiera asfixiarme, como si fuera un pequeño suicidio. Soy una pequeña suicida, siempre lo he sido. Toso. Bebo agua. Doy otra calada. Saboreo el humo en la lengua. Me acaricio los brazos para relajarme. Soy una historia ya contada, ya vieja, soy mi propio recuerdo, en secreto entre cicatrices está la verdad que me salva de la locura, de perderme a mí misma, en mí misma.

Las pesadillas solo significan que estás podrido por dentro. Tengo el horror agarrado en mis entrañas como una garrapata que me devora, estoy llena de miedos que sangran.

Ni siquiera el cigarro de después de masturbarme consigue que olvide las pesadillas, no puedo volver a cerrar los ojos, espero a que amanezca.

17/8/14

12


Nos enseñan a soñar para luego obligarnos a vivir insomnes...


En un mundo que avanza
sin prosperar
sin compasión
el futuro nos deja atrás
abandonados
como tiempo perdido
entre los dedos
como intentar sujetar un suspiro
entre pestañeos

Nos perdemos
entre horas y horas
                             de nada
sin segundos
sin tiempo
para vivir

Nos cansamos sufriendo
para los demás
sin quedarnos fuerzas
para nosotros mismos


15/8/14

Me repito pero... pero...

Me repito pero... pero... me asombra cómo ensalzamos a personas normales solo por ser famosas, solo por tener un trabajo público, solo por saber sonreír y vestir y ser quienes nos gustaría ser, y que cuando muere una actriz (por ejemplo) -"una gran actriz"- aparezca en el periódico como si fuera noticia, y sea el tema del día, y plague todo internet con su nombre y rostro, y lloren por ella como si su muerte importara más que la de todos a los que nadie recuerda cuando desaparecen. Asesinan a niños, masacran pueblos enteros en guerras, explotan aviones con cientos de personas dentro, uno lleno de científicos que podrían hacer más por el mundo que cualquier actriz en una pantalla, y nadie se inmuta, nadie grita, nadie llora, nadie le presta más de un segundo de su atención a la noticia, a la tragedia, a la estadística. Y no me creo que estéis tan ciegos, tan huecos...

Y si vamos a ser justos lloremos a todos por igual,
pero no hay nada justo en la vida ni en la muerte.
Somos invisibles hasta para nosotros mismos.

Una vez hubo sobre este mundo una mujer que fue su propia heroína y la de todos los que la rodeaban. Que luchó por sí misma a pesar de toda la mala suerte del mundo. Que intentó robarle tiempo al tiempo y disfrutó de cada aliento extra. Que fue madre de dos hijos, ama de casa, mujer divorciada, traicionada, abandonada, fuerte, luchadora, independiente, de sonrisa sempiterna y tacones de vértigo, trabajadora en una gasolinera, con turnos dobles, con turnos de noche que terminaban desayunando con sus hijos antes de irse a dormir y ellos al colegio. Enferma de cáncer, superviviente. Que volvió a enamorarse, que volvió a casarse, que volvió a enfermar, que luchó con todas sus fuerzas, por ella y por todos, sin rendirse ni una sola vez, hasta perder -con 36 años-. Y el universo no rugió por ella, no apareció en las noticias todo lo que una mujer luchó y sufrió para mantener su mundo sobre los hombros y seguir avanzando, a nadie le importó que muriera, nadie se enteró ni siquiera de su existencia, maravillosa y trascendental en la nada. Habrá miles de millones de grandes vidas y trágicas muertes como la suya, invisibles. Y ahí estáis tan tranquilos, ahí seguís respirando y desperdiciando lágrimas en Don Nadies, porque no sabéis llorar de verdad

todavía no habéis aprendido

y no queráis.
* Batania Neorrabioso (modificado)*

14/8/14

11


La cuenta hacia atrás
también es infinita
no puedes esconderte
hasta que se acabe el juego
solo te queda una vida
en la recámara

Las letras se emborronan
y en un instante
suspendido en el tiempo
efiterno
gritas
sin rimar los ecos
no eres una buena compañía
para la soledad

Las musas se suicidan
a tus pies
y te inunda la tinta
hasta el cuello

Pero puedes conseguir una tregua
para encontrarte
- o terminar de morir -
si te quedas muy quieta
y en silencio
entre tus huesos
y te conviertes en su muñeca
de trapos sucios


13/8/14

Ah, ¿pero es que seguís vivos?

Dicen que cuando muere un gran número de personas no nos afecta tanto como si es solo una con rostro e historia, que una es triste, muchas son estadística; solo números. Parece que es cierto, muere un actor o cantante o... famoso y todo el mundo llora por las redes sociales, como si le conocieran, como si el mundo tuviera que detenerse un segundo en silencio, como si fuera trascendental, como si importara, pero solo es uno menos entre todos, y lo único que hacéis realmente es usar su muerte para alimentar vuestras almas vacías, cuerpos huecos, corazones que hacen eco tras los ojos. Dais más pena vosotros que el muerto.

Pero es que yo ya he llorado todo lo humanamente posible a la muerte. No me queda ni una sola gota de tristeza para los demás. Me importan menos que aquella estrella que brilla agónica. Me importa tan poco quién muera ayer, hoy o mañana, que ya doy a todos por muertos. Porque cuando has perdido a la persona más importante de tu vida, todos los demás no son ni un suspiro entrecortado.

"Ah, ¿pero es que seguís vivos?"

Y vosotros seguid así, llorando por cualquiera, luchando contra la naturaleza de la vida: que es morir, de la forma que sea, cuando sea, nunca justamente pero siempre, y no hagáis caso a lo único que de verdad debería conmoveros, esa estadística que rompe la norma, como esos cientos de niños asesinados en Gaza, que no murieron, que les mataron, y nadie ha llorado por ellos.

Felicidades por vuestra gran sensibilidad, por vuestro gran corazón, pero os aviso de que cada segundo mueren personas en el mundo, espero que tengáis lágrimas suficientes para todos -para los que no sean números en el telediario-.

11/8/14

10


Suena el camión de la basura
Y sonrío.

Recuerdo cuando era pequeña
Y feliz
Tumbada en este mismo sofá
Con mis piernas sobre las suyas
Y sus uñas acariciándome
Haciéndome cosquillas
En los pies.

Veíamos nuestra serie favorita
A las tantas de la madrugada
Royendo mazorcas de maíz
Asadas
En verano.

Nunca parábamos de gruñir
Cuando pasaba el camión de la basura
Tan lento
Tan lento
Hasta desaparecer.

Ahora se me hace corto
Su paseo por los recuerdos
Y siempre que lo escucho
Me hace sonreír
Hasta desaparecer.


9/8/14

RECITANDO Poema - Pesadilla



A veces me da miedo quedarme vacía
Con los ojos en blanco
Que se me caigan los dedos
En las cenizas de la memoria
Y tener voz pero nada que contar
Sin ecos
Sueños oscuros
Y no escribir nunca más
Ni una sola palabra
Porque mi risa se ha quedado muda
Y mis lágrimas secas
Y ya no queda nada de mí
En mí
Mente
Alma
Y ya no soy
Ni lo que fui
Y solo quedarán voces robóticas
Verborrea banal
Cerebros muertos

Sin letras
               No somos
                              Más que animales

7/8/14

Las peores pesadillas se viven con los ojos abiertos

He tenido una pesadilla. Siempre me acuerdo de lo que sueño, detalles, una escena que dice todo o nada, una loca historia de principio a fin, y por eso me encanta dormir, porque adoro soñar, incluso cuando es una pesadilla... siempre que estoy nerviosa y preocupada por algo tengo pesadillas sobre ello.

He hecho un fanzine con textos míos, repasándolo una y mil veces y cuando por fin lo tengo en las manos descubro una maldita errata que se me ha colado, una N en vez de una M... cuanto más lees un texto menos te fijas de verdad en las letras, joder, me tiene desesperada, tengo 30 ejemplares inútiles. Ya sé - me lo han dicho - que no puedo ser perfecta y mucho menos a la primera, que tal y como decía en unas entradas atrás, todo se basa en ensayo y error hasta acertar. La noche después de recoger las fotocopias soñé que lo doblaba y grapaba todo para tenerlos preparados, después cogía un ejemplar y lo leía para hacer una última comprobación, entonces empezaba a encontrar una falta de ortografía tras otra, eran palabras gigantes mal escritas, horas sin H, labios con V, havismo (abismo) y así todo, página tras página, todas las palabras mal, todo horrible, y cuando empecé a gritar me desperté. Quise tirar los fanzines, destrozarlos, hacerlos añicos, porque odio equivocarme, pero no fui capaz, aunque tampoco sé si seré capaz de hacer algo con ellos...

Pero es que toda mi infancia me educaron para ser perfecta, para no cometer ni un mínimo error. Al estudiar, al hacer los deberes, al hacer los trabajos, con la caligrafía, con la ortografía, ni un sólo fallo, si me equivocaba tenía que empezar de cero, si escribía mal una palabra en el cuaderno me arrancaban la página entera y tenía que transcribir todo lo perdido y seguir hasta terminar perfectos los ejercicios. Era la mejor de la clase, la mejor del curso, la mejor de todo el maldito colegio, y la perfección se convirtió en una obsesión, hacerlo mal no era/no es una opción, tal vez por eso simplemente dejé de hacer-lo-todo, y ya nunca termino nada de lo que empiezo si es que me atrevo a empezar algún proyecto.

Pero escribir... es algo que de verdad me gusta y me apasiona, es algo que no quiero dejar de hacer nunca, es mi forma de expresarme y no conozco otra, casi lo necesito y no quiero que los errores - inevitables - destruyan esta parte de mí, aunque nunca consiga sacar nada más de esto, no es solo un proyecto o un entretenimiento, es yo, es lo único que llevo haciendo toda la vida y es lo único que tengo seguro que quiero seguir haciendo.


6/8/14

- Una utopía -

He visto absorta un documental de dos horas sobre Bukowski y en una entrevista le preguntan: ¿Cuándo te das cuenta de que eres escritor? Y él responde algo así: Nadie sabe que es escritor, te crees escritor o no. Él desde los trece años. Yo tenía quince años cuando escribí mi primer relato, cuando gané un concurso sorpresa de escritura rápida en el instituto. Mi vida era dramática en aquel momento (y el momento sigue durando) y me vomité sobre la hoja en blanco que me dio mi profesora.

Si conseguí algo bueno de aquello, a pesar de tener que leer en público con las piernas y la voz temblando (no pude continuar más de un párrafo, con un nudo en la garganta y los ojos borrosos, con los sentimientos a flor de piel, y el pánico, tuvo que leerlo una profesora por mí, conmigo al lado cabizbaja) y un cheque regalo de diez euros para no sé qué tienda que nunca usé, fue el inicio de mi enamoramiento por las letras, de su uso para darle forma a mis sentimientos, de su uso como mi mejor espejo y reflejo, y desde entonces no he parado de escribir, ni de sufrir, en prosa y en verso, en ficción y más real que mi propio cuerpo, y aunque todavía no he creado mi estilo propio nunca he dejado ni dejaré de creerme escritora, y poeta, hasta llegar a serlo de verdad. Gracias a esa hora de lengua en la que me obligaron a escribir una utopía descubrí lo que significa ser escritora y la mejor tirita para mis heridas.


Os dejo aquí el texto que escribí:

Las utopías son como vivir una ilusión, es un sueño inalcanzable por ahora, por lo menos para mí. Yo desearía ser feliz, pero todo es muy difícil, esa es mi gran utopía.

Antes vivía en una ilusión, como en una burbuja, deseaba y pensaba que todo saldría bien, pero los daños y enfermedades son más fuertes que los deseos y te lo pueden arrebatar todo sin darte cuenta, sin que te dé tiempo a reaccionar. Desearía volver atrás y cambiar muchas cosas, como por ejemplo mi conducta con mis seres queridos, demostrarles que les quiero y no darles tantos disgustos, porque el día en que te los arrebatan te sientes muy mal y, a veces, no puedes ni despedirte de ellos. Eso es algo que nunca olvidas, esa rabia siempre te queda dentro.

Ojalá que encuentren cura para todas las enfermedades, ojalá viviéramos en un mundo donde cada uno tiene lo que se merece, porque ahora todo es muy injusto. La verdad es que todo parece imposible, pero a veces es bueno soñar, aunque también tienes que saber estar al margen de tus sueños, no puedes vivir siempre en una burbuja. La realidad hay que afrontarla y la mayoría de las veces es muy dura. Solo espero que todo cambie algún día, y que aunque para mí ya no pueda mejorar o arreglar los daños causados, para otros muchos seguro que sí. Y para quien ya lo haya perdido todo, espero que más allá de la muerte exista algo, algo bonito… aunque también pienso que es imposible, no sé, todo es tan dudoso y complicado…

Ojalá viviéramos en un mundo perfecto, todo sería maravilloso, sin guerras, dolores, enfermedades, injusticias… todos felices y contentos. Yo creo que la gran utopía de la vida es encontrar la felicidad.



Bukowski. Poemas de la última noche de la Tierra.

5/8/14

9


Con todas las caricias
de sangre
que has diseminado
desde mi útero
acongojado
hasta mis pupilas
contraídas
hay un camino
de larvas
moribundas
agonizantes
un reguero de sangre
de mariposas
que nunca serán
bellas.
Como tu recuerdo
pudriendo mis labios
azules.
Como el eco
de tus carcajadas
distorsionadas en súplicas
vacuas.
Como todos los pétalos
marchitos
sobre los que descansan
mis pesadillas.
Y amortiguan mis gritos
asfixiándome.
Y contraen mis latidos
estrangulándome.
Gota a gota
te enterraré
bajo mi sangre
y mi cuerpo inerte
y conseguiré olvidarte.

3/8/14

8


Soy
todo ese dolor
que a lágrimas
me ha limpiado
los ojos
de legañas
y ha trazado mapas
en mi cuerpo
con miles de universos
donde nunca querría volver.

No todos los locos
escriben poemas
como notas de suicidio
Ni todos los suicidas
somos poetas
sobreviviendo a nosotros mismos
Pero hace falta tener mil infiernos
en cada aliento
y estar jodidamente
trastornado
perturbado
ensangrentado
desvivido
para crear arte
es imprescindible
porque conoces algo mucho peor:
la vida
el dolor
real.

Sigue
quien seas
hablando de desamor
de corazones y bragas rotas
de eternidades detenidas
en un adiós
tras el humo de un cigarro
Sigue
quien seas
siendo tu todo
con esas letras llenas de nada
que yo seré
los fragmentos de ese corazón
las bragas en la basura -la basura-
y todo ese humo
que ciega
que asfixia
que mata, remata 
y reanima.



Lo siento, solo escribo gilipolleces, pero tengo que hacerlo, para algún día escribir algo bueno de verdad, ensayo y error, ensayo y error, hasta el acierto. Soy un millón de errores seguidos, continuando...

Bah!

Cómo explico
que el dolor
desgarra las entrañas
y las pesadillas
pueden ser arte.
Que soy pesadilla
y algún día poesía muerta.


2/8/14

Con los pies hacia el cielo soy más libre


Estamos tumbados en la hierba, rodeados de patos, cuando él decide que está empezando a aburrirse, porque él siempre se aburre si está más de dos segundos sin hacer nada, y quiere ir al parque que tenemos delante a columpiarse. Yo me escandalizo mientras él se pone los zapatos. Vas a romper los columpios. Se ríe. Pero mira que hay niños y están sus madres, te dirán algo. Me dice que deje de preocuparme por todo y que vaya con él pero me quedo sentada mientras se levanta y le veo alejarse. Si hay algo que odio con todas mis fuerzas es llamar la atención de los demás, extraño porque siempre llevo el pelo teñido de algún color nada discreto, pero siento como si tuviera que moverme despacio y en silencio por el mundo, entre las demás personas, como un fantasma, como si temiera respirar demasiado fuerte, existir.

Pero al final cedo, aunque siento un nudo en el estómago pero me da más rabia quedarme sola mirando que hacer el ridículo con él, solo porque es con él, y me siento en el columpio de al lado, y poco a poco me impulso hasta balancearme sin tocar el suelo, y sonrío, aunque siento vértigo y hasta me mareo un poco, aunque tengo las cadenas clavadas en las palmas de las manos. Me impulso un poco más fuerte, me suelto el pelo y me relajo hacia atrás para sentir el viento, para despeinarme, el vértigo me sube hasta el pecho, tengo que cerrar los ojos, y sonrío.

- ¿Sabes? Tiene gracia. Cuando empecé con la psicóloga y tenía que salir todos los días a la calle a dar un pequeño paseo, para acostumbrarme a estar fuera otra vez, primero daba una vuelta a la manzana y cada vez más lejos, muy poco a poco, hasta que empecé a ir por las mañanas al parque que hay cerca de mi casa, donde iba a jugar de pequeña, donde hacía castillos de arena con mi abuelo y jugaba al escondite con mis amigas después de clase. Iba para pasear tranquilamente, con una agradable nostalgia, y un día que me encontraba cómodamente sola, en invierno solo iban gente con perros y viejos, no veía a nadie cerca, me subí a los columpios y estuve como media hora sin parar de balancearme, me sentía tan bien, tan libre, incluso por un segundo tan inocente como antes, aunque también muy muy sola. Pero volví, en momentos de tristeza para arrancarme una sonrisa, más de una vez, no recuerdo por qué lo dejé... si nunca he terminado de estar triste.


1/8/14

7


Me pongo nostálgica
a ver vídeos de mi infancia
en vacaciones
y en uno se escucha
a mi hermano pequeño decir:
papá 
a ti no te esperamos
porque siempre vas detrás
grabando
mamá
¿por qué papá siempre se queda atrás
y no viene con nosotros?
dile que venga

Pero papá
seguía grabando
desde lejos

Así era
nuestro padre
siempre lejano
distante
esquivo
escapista profesional
huyendo hacia atrás
a cámara lenta
con más interés por cualquier planta
animal o paisaje
que por nosotros

yo miro hacia atrás
en el vídeo
y saludo
sin darme cuenta
de que estoy
despidiendo