30/7/14

6


Hay personas
por llamarlos de alguna forma
monstruos, carroñeros, bellos engendros
que te dejan lisiada
para siempre
con una sola mentira
implacable

Te quiero
distorsionan unos labios miserables
y el puñetazo de su amor
enfermizo
destruye todo a su paso
y deja errores eternos
morados
grisáceos
podridos
en tu cuerpo
en tus entrañas
en tu mente
a fuego y escupitajos
de veneno

Perdonar mil veces
el mismo error
no cambia a nadie
no sirve para nada
solo te destruye a ti
y da más fuerza al monstruo


29/7/14

El coño es la parte más bella de la humanidad

No aprendí nada del amor eterno en mi primera vida, si mis padres se odiaron hasta el último aliento del más fuerte y bueno. Cuidado con la persona que tienes al lado porque en cualquier momento puede convertirse en tu peor enemigo, ese al que has regalado tu sí quiero hasta que la muerte nos separe y ya solo quieres morir o que se muera pero estar lejos. Pero sí creo en el amor, aunque siempre acabe, en el aquí y ahora sin ayer ni mañana, en la felicidad de tener a la persona correcta a tu lado, creo en el amor de un segundo, uno tras otro hasta que se acabe el tiempo. Tal vez solo existe el amor verdadero si la muerte nos separa antes de que nos odiemos.


Sólo matando la belleza
Seguirá siendo perfecta
Déjala florecer
Y acabará marchitada
En el para siempre
Sólo está la muerte

Y ahora busco y busco y busco y no encuentro ese amor de aquí y ahora hasta el fin para morir por él y que se quede tan intacto y perfecto y eterno como mi última sonrisa en el rigor mortis. Pero no regalaré mi inmortalidad a cualquier beso con lengua que me deje sin respiración. Hay quien te paraliza un suspiro de amor, pero quien me acelere hasta reventar es quien busco yo. Creo que si no lo encuentro nada en el mundo tendrá sentido.

Me he enamorado tropecientasmilveces y nunca he sido correspondida, me han amado unos cuantos menos sin robarme el corazón ni medio. Pero no me rindo, incluso renegando de los hombres, ¡de la humanidad!, sigo viviendo para el amor, en cualquier canción, en cualquier verso o prosa, bajo mi hábito de descorazonada. Incluso podría aprender a quererme a mí misma, qué se yo, a masturbarme ya he aprendido.

Qué putas somos todas
Las enamoradas
Del amor

y yo la más zorra
que se abre tanto de pecho
como de piernas

27/7/14

5


Una última vez me dijo:
- O conmigo o con ningún otro
Y todavía tengo miedo
de que todos sean él


Tengo mi epitafio sobre el cabecero de la cama


Matada en sueños y resucitada solo a medias, de cintura para abajo y de cuello para arriba.
Nadie me recordará por mis fracasos.
Nadie me recordará.


26/7/14

4


Cuando era pequeña
Dibujaba payasos de acuarela
Con ella acompañándome
- La única ella de mi vida -
En el patio de casa de los abuelos
Más con los dedos que con el pincel
Y cuando se fue mi única ella
Perdí todas las sonrisas
Y todas las ganas
De mancharme los dedos de colores

Ahora solo escribo.
Con tinta negra.


25/7/14

3


Tengo que buscar mi estilo propio
Para ser alguien
Como escritora
Y ni siquiera me he encontrado a mí misma
Para ser alguien
Como persona

Solo sé que toda la vida he usado las letras
Para ser yo.



13/7/14

He salvado una vida

El viernes por la noche, volviendo a casa después de cenar, me encontré en el suelo un ave aleteando pero sin poder volar, parecía herida, hasta casi agonizando, se movía desesperada, y me agaché para cogerla, pensando que estaría herida y que tendría que ponerme a buscar un veterinario de urgencias, pero no tenía nada a simple vista, era tan pequeña y frágil y parecía tan asustada que no podía dejarla allí sola para que le pasara cualquier cosa, se agarró con sus uñitas a mis dedos y tuve que llevármela conmigo, para cuidarla, para curarla, para darle aunque fuera una muerte lo menos dolorosa posible, lo que sea, porque no sabía ni qué le pasaba y ni siquiera qué especie de ave era. "Qué pájaro tan extraño pero qué precioso es, ¿qué te pasa, pequeño?"


Al llegar a casa descubrí que era una golondrina. Tal vez no debería haberla cogido, tal vez la he arrebatado de su madre, se cayó del nido y habría ido a buscarla, pero también tal vez alguien la hubiera pisado, no tuviera nadie que la salvara, o a saber quién podría habérsela encontrado que la cuidaría peor que yo. Qué más da, en cuanto la vi se convirtió en mi responsabilidad, de ninguna manera podía dejarla sabiendo que algo malo le pasaba. Jamás de los jamases.

La guardé en una caja de zapatos, le di agua con trocitos de pan con una cuchara, la calenté con un calcetín y al día siguiente cuando me levanté fui corriendo a abrir la tapa de la caja para verla, preparada para lo peor, insensibilizada para lo peor, y me llevé la gran sorpresa de que estaba bien. Pude respirar tranquila y relajarme un poco después de pasar una noche de sueños inquietos y posturas incómodas. De todos los seres vivos los animales son mi especie favorita.


Durante dos noches y dos días he cuidado de la golondrina, he visto cómo iba mejorando, cada vez más activa, más despierta, con más ganas de revolotear por la habitación hasta no parar quieta, y aunque no sé -y ya nunca sabré- qué es lo que la pasaba -supongo que el golpe y el susto de la caída- sí he sabido esta noche que ya era momento para soltarla, al menos para intentarlo, porque la escuchaba arañar la caja y en cuanto la abría intentaba volar y se chocaba con las paredes de mi habitación. Por muy preciosa que fuera no podía quedármela, no era mía, yo sólo la estaba ayudando y ya no parecía necesitarme.

He bajado con una amiga a un parque que hay frente a mi casa, he sacado a la golondrina de la caja y -como siempre hacía- se ha enganchado a mis dedos, no quería soltarme, y en mi interior deseaba que no me soltara, que no se fuera, parecía asustada y tan diminuta agarrada a mis dedos y yo la cuidaría para siempre tan contenta.
- Vamos a darle un poco de tiempo. Dice mi amiga.
Nos sentamos en un banco, acaricio a la golondrina para relajarla.
- Vive libre o muere libre, pero sé libre, no has nacido para estar en una jaula encerrada, yo ya no puedo hacer nada más por ti.
Y entonces empieza a llegar una ráfaga de viento, levanto un poco la mano y la golondrina al notar el viento empieza a mover la alas, poco a poco, con miedo al principio pero cogiendo confianza por segundos, un poco más de viento, levanto el brazo y estiro los dedos todo lo que puedo, la golondrina mueve las alas cada vez más rápido, y entonces me suelta y emprende el vuelo, da una vuelta sobre nuestras cabezas y se lanza hacia delante, hacia la oscuridad del parque, rápida y preciosa, sin decir adiós.

En cuanto la veo volar hacia lo lejos me levanto y grito de felicidad.
- Ha sido impresionante, ha sido absolutamente precioso, joder. Dice mi amiga.
Y yo, al perder de vista a la golondrina que ha estado conmigo dos noches y dos días, después del fogonazo de felicidad por haber devuelto una vida a la vida, siento ganas de llorar, me siento triste y sola por unos segundos. Charlo con mi amiga emocionada por el espectáculo que nos ha regalado con su partida y caminamos un poco por el parque para asegurarnos de que no ha vuelto a caer, y entonces llega el miedo, nunca más podré protegerla, no sabré si sobrevivirá, si estará bien, ahora depende al cien por cien de sí misma y yo ya solo puedo desearle suerte.


PD: Mañana me voy de vacaciones a la playa una semana, nos leemos a la vuelta.

12/7/14

2


Todos cometemos errores
Dañamos a quienes amamos
Y nuestros abrazos serán el bálsamo para las heridas
Pero hay personas que son piedras
                                  Y de piedra



1


“Demuestra que no existe”
Es la mejor excusa
Para escapar a la realidad

A veces creo vivir en otro universo
Pequeñito
Como una burbuja de oxígeno
Peinándome las pestañas
Transparente y sorda
Para protegerme de toda vuestra mentira

No me asfixiará el mismo desaliento
Que ahoga vuestras ideas
De humo y ceniza
Yo echo raíces en mis entrañas


8/7/14

Estamos condenados al amor de nuestra vida


Ella
queriendo escapar del infierno
lleva los demonios abrazados a las costillas
alimentándose de cada pedazo roto de corazón
que se descuelga

Ella
se ha quedado tan quieta
tirada en el suelo
que parece un cadáver olvidado
pero solo está recordándole

Ella
que prometió mil eternidades
y ahora solo tiene mil nadas
se hace la muerta
para ahuyentar al futuro

sin el oxígeno de sus besos
solo queda la melancolía
atragantada

su recuerdo es la única eternidad que le queda.