22/5/14

Didn't want to be your ghost, didn't want to be anyone's ghost

Cada vez que escucho una ambulancia me acuerdo de él y me pregunto si seguirá vivo, o si ya he respirado su último suspiro a través de este viento invernal. Ni lo sé, ni quiero saberlo, prefiero hacerme esa pregunta para siempre, porque cuando se pierde la esperanza ya no queda nada, la realidad destruye toda ilusión y yo sostengo mi cordura en fantasías. Pronuncio su nombre en voz alta mientras paseo desnuda por casa. Le espero tras cada sonido de llaves en el rellano. Todavía no me he acostumbrado a haberle perdido y ya han pasado meses desde nuestro último beso. Le perdí por ser tan débil que no pude soportar su infierno y tuve que dejarle matarse solo, despacio, regodeándose en el placer de la autodestrucción. No fue un adiós, sino un hasta nunca lo último que grité antes del portazo. Yo tenía que haber sido solo su último consuelo y él mi salvavidas de usar y tirar pero cometí el grandísimo error de enamorarme de él, de sus besos apasionados, de sus ojos tristes, de su drama ineludible. Pero él estaba completamente seducido por cualquier botella que le quemara la garganta y redujera drásticamente su esperanza de vida. Yo solo era lo último que quedaría de él, en mi recuerdo. Desde el primer momento en que nos miramos, en ese bar casi vacío antes del amanecer, nunca hemos tenido tiempo para amarnos. No hemos vivido ni un solo segundo, sin frenos hacia la muerte con todos los semáforos en rojo. He probado demasiado alcohol para toda una vida en su saliva. Le dije que le aceptaba, que yo tampoco quería estar sola, y no sabía que estaba mintiendo hasta que quise hacer el amor con él antes de que se quedara inconsciente con la botella empapando el colchón y mi te quiero perdido en la noche.

Ni si quiera el amor puede salvar a un suicida terminal. Yo puedo ser la más desgraciada en cien kilómetros a la redonda, el doble a su lado, el triple extrañándole, pero nunca tan cobarde ni tan valiente como él. Y la única opción para sobrevivirle era huir sin mirar atrás, dejando mi corazón ensangrentado en el cenicero sobre la mesita de noche. Si se bebió hasta mis lágrimas, joder.

But I don't want anybody else, I don't want anybody else

¿Habría sido mejor dejarle ahogarme con él?
¿De verdad soy tan estúpida que creo haber escapado solo por no estar ya a su lado?
Las ambulancias cantan para nosotros, sirenas de la muerte.


15/5/14

La mueca se convierte en sonrisa y la risa en llanto.

¿Qué es la felicidad?
1. Estado de ánimo del que disfruta de lo que desea.
2. Satisfacción, alegría, contento.

Personalmente, siempre la he asociado a la ausencia total de dolor, con estar absolutamente bien, satisfecho, alegre, contento, con una sonrisa inmutable, disfrutando de todo lo que te rodea. Y claro, si la meta es infinito es también inalcanzable. La felicidad, para mí, era una quimera. Una ninfómana virgen. Pero con el paso de los años, de las vidas, de incontables desgracias y pequeñas alegrías, el tiempo me ha quitado la razón y me ha enseñado que también hay felicidad en el dolor, que no son incompatibles, que no son opuestos. Que se puede llorar de alegría, de emoción, lágrimas sin pena. Que la felicidad tal vez es despertar con dolor de cabeza y de rodilla y sin poder parar de estornudar, pasar de la cama al sofá, tener los ojos hinchados, y una gran sonrisa al recordar que todo ese dolor viene de pasar una magnífica noche viendo fuegos artificiales, comiendo gofres y bailando como una loca con el amor de tu vida sujetándote de la cintura para que saltes más y más alto. Tal vez la felicidad plena no sucede durante, sino después, con todo el dolor y la última sonrisa reflejada en los recuerdos enmarcados. Con las agujetas haciéndote cosquillas por todo el cuerpo.


11/5/14

Tengo que escribir más, me dicen. Yo creo que lo importante es hacerlo bien, pero bueno.

Amor. Miedo. Silencio.
Ansiedad. Lágrimas. Soledad.
Odio. Gritos. Llanto.
Insultos. Rabia. Empujones.
Abrazos. Besos. Amor.
- Perdóname.
- Lo siento.
- Te quiero.
Volvemos a ser uno,
diferentes cuerpos,
mismo corazón.
"Soy capaz de hacer cualquier cosa si me quieres,
mientras me quieras,
para que me quieras."
Cada fin del mundo es un nuevo comienzo.
La tierra tiembla y caemos en un abrazo.

Dicen que el sexo de reconciliación es lo mejor después de una fuerte discusión pero yo necesito estar totalmente en paz, reconciliada, relajada, para echar un polvo. Cómo voy a ponerme cachonda si quiero abrirle la cabeza contra la estantería... Pero un poco de ayuda para que ambos nos relajemos nunca viene mal, como unos buenos azotes para descargar toda la furia que es mejor no dejar suelta. A cuatro patas sobre la cama, o recostada sobre sus piernas, o de rodillas en el sofá, con las bragas bajadas y su mano golpeándome las nalgas hasta que uno se rinda primero. Y después de haber gritado lo necesario y de tener el culo rojo -que pasará a ser morado- ya estaré tan caliente y mojada que solo podré suplicarle que me folle muy fuerte y después susurrarle lo mucho que le quiero, ya sin rencores ni odios y con el culo ardiendo de amor. Pero yo que sé, a lo mejor la rara soy yo y follar con odio es lo más normal del mundo pero disfrutar del dolor es de locos.

A veces he compartido con otras chicas mis perversiones y se quedan asombradas, con sus ojillos inocentes e ingenuos mirándome, como buenas chicas sexuales pero recatadas que son. s o s a s. Y cuando ellas se sorprenden tanto -con total rechazo- yo no puedo evitar preguntarme ¿y estas mujeres cómo follan con sus parejas, qué hacen en la cama? ¿La croqueta? Mete-saca-arriba-mete-saca-abajo-mete-saca y ya. Yo me quedaría dormida follando así. Seguro que hacen el amor despacio, abrazados, mirándose a los ojos, con suaves gemidos. Ooooh. Aaaah. Así cariño. Como en las películas románticas, pero eso no es sexo real ni hacer el amor. Es como pensar que eres buena en la cama por imitar el porno. Que va... De verdad me encantaría saber cómo es el "sexo normal" que hace la "gente normal", para no hacerlo nunca. Ahora que está de moda ser unos pervertidos deberíamos aprovecharlo todos, disfrutarlo, y experimentar todo lo que nos apetezca. Lo siento por quien no tenga fantasías ni vicios.

Las discusiones se arreglan con un abrazo, un beso y un te quiero.
Cuanto menos haya que arreglar, mejor que mejor.

El amor no se hace, se siente. Y siempre que lo sientas, lo estás haciendo, aunque folles como un salvaje.

El sexo siempre es mejor con un poco de dolor, fuerza, bestialidad.
Cuantos más moratones y arañazos haya que cubrir mejor ha sido el polvo.

Y yo soy la persona menos indicada en el mundo entero para dar consejos sobre nada, y no lo hago, solo aquí estoy, sin poder dormir, escribiendo por escribir, que sigo viva.

P u t a P e r v e r t i d a . me lo voy a tatuar en las pupilas.

7/5/14

Abrazados sobreviviremos a cualquier tempestad


... Como si pudiera volar hasta su boca
para hacerle olvidar todos los recuerdos amargos
cuando tiene esa cara de disgusto
que tanto odio por ocultar la belleza
de su mano acariciando la mía - dormidos - mientras tengo pesadillas
y le veo arrugar la frente
endurecer la mirada
fruncir los labios
y me muero de vértigo
mientras caigo
de su corazón
al suelo
y siento que podría cambiar el mundo
el universo
las leyes de la gravedad
para poder sujetarme a su rostro
y besar sus labios
hasta que se agarre a mi cintura
como si estuviéramos cayendo juntos
sobre la cama
y no solos hacia el abismo.

Soñar es gratis pero la realidad se paga
- con sangre, lágrimas, huesos rotos y corazones mutilados -


4/5/14

Hay que enseñar a admirar las imperfecciones tanto o más que la belleza


Lo que nos hace únicos y diferentes son los detalles que otros marcan como defectos. Todos tenemos que ser perfectos pero la única forma de conseguirlo sería que no existieran diferencias entre nosotros, ni siquiera en nuestros lunares. Nada que señalar, ningún yo en el espejo, siendo un nosotros, copias de nadie en particular. Pues os voy a revelar un secreto: no existe la belleza, solo la atracción, y cada persona tiene visiones diferentes de la perfección. Y aun así la sociedad logra imponernos unos estándares de belleza, imposibles, y nos los creemos... Yo tampoco le encuentro la lógica, pero.... La dictadura de la moda manda, y yo me cago en las putas modas. Puedo ser más educada pero no decirlo más claro.