2/12/14

Siempre pongo dos alarmas si tengo que madrugar o no me siento segura y no puedo dormir


Me levanto a las siete y media de la mañana
todavía es de noche
tropiezo hasta el baño
me lavo la cara con agua fría
hasta que puedo abrir los ojos y verme
- mejor no mirar -
desayuno tostadas con café
mucho café, mientras
veo cómo la luz se abre paso en la oscuridad
y siento nostalgia
chupo los restos de mermelada de mis dedos
lamo las últimas gotas de café de la cuchara
y arrastro los pies descalzos por la casa
me tiro en la cama que ya se ha quedado fría
tengo que vestirme
me tapo con el edredón
gimoteo
como si alguien pudiera escucharme y salvarme
dormir y despertarse sola es horrible
tener todo el espacio en la cama es horrible
me acurruco como si tuviera alguien detrás 
abrazándome
rozo con los dedos el borde de las bragas
los meto por dentro
y más adentro
me acaricio los labios y paso un dedo entre ellos
no tengo a nadie en quién pensar
me lo invento
me acaricio el clítoris
suavemente
hasta notarme mojada
me meto un dedo
despacio
estoy apretada
luego otro
despacio
me abro
los muevo dentro de mí hasta empaparme la mano
con la otra aprieto el clítoris
lo estimulo con fiereza
mientras mis dedos me penetran cada vez más rápido
el edredón ya no contiene los gemidos
los gritos
cuando me corro

me destapo
el sudor se enfría sobre mi piel
mientras mi respiración se calma
ducha rápida
me visto
y salgo corriendo hacia el trabajo
voy a llegar tarde.