16/10/14

Para que algo cambie primero tiene que destruirse y luego rehacerse

- Hoy no estoy de buen humor, llevo días decaído, apático, y no se me pasa. Creo que sería mejor que te fueras a casa, no te ofendas.
- No, si eso es lo que necesitas me iré, ¿pero de verdad quieres que me vaya? ¿no es una prueba en plan digo vete pero pienso quédate y solo hay una opción correcta y es no hacer lo que digo?
- Lo digo de verdad, no es una prueba ni un juego.
- Bien, porque no soy adivina, si me dices que necesitas estar solo me iré porque entiendo que a veces la soledad, a nosotros mismos, es la única compañía que podemos soportar.
...
- ¿No te molesta que prefiera estar sin ti, no ser capaz de darme lo que necesito?
- Conozco mis limitaciones, ambos las conocemos desde el principio, puedo acompañarte en tu desidia si lo quieres pero no puedo sacarte de ella, no sé cómo hacer algo así, lo único que podría hacer para mejorar tu ánimo es follarte.
- Me da miedo el futuro, me da miedo caer en la desidia, porque si lo hago no podremos estar juntos, si yo cambio lo nuestro no tendrá futuro, si somos iguales no tendremos futuro, me da miedo ser como tú y perderte.
- Lo entiendo, yo tampoco quiero que eso pase.
- A veces eres tan increíblemente fría y racional que me fascina y me disgusta muchísimo.
- Bueno, lo siento, pero tú no eres así, no eres como yo, no creo que vayas a cambiar tanto ni ahora ni nunca, creo que las personas tienen una esencia que marca su carácter, hay aspectos que pueden acentuarse o atenuarse pero no cambiar completamente, somos como somos y hay cosas que nunca cambian, estás lleno de vida y de necesidad, no puedes perderlo todo.
- Yo creo que las personas sí cambian, que todo puede cambiar, incluso tú podrías revivir por dentro en el futuro, tener pasión por la vida.
...
- Me da tanto miedo el futuro, la decrepitud, ...
- Odio esa palabra, es horrible.
- ... desperdiciar mi tiempo, mi vida. A veces lo único que calma esta desolación es pasarme horas y horas leyendo hasta que me duelan los ojos y no poder más, es lo único que me llena, que le da sentido a mi vida, que me hace sentir que hago algo útil. Por eso quiero que te vayas, creo que si leo me sentiré mejor, recuperaré mis ganas de vivir.
- ¿Si no lo conseguiste ayer, ni antes de ayer, sin mí, con tus libros, por qué ibas a conseguirlo hoy echándome para seguir leyendo?
- Tienes razón. Siempre eres la voz de la razón.
- Sólo hay que esperar y aguantar hasta que pase la tormenta. A veces el alma agoniza y nada podemos hacer salvo soportarlo y esperar.
- Pero tu maldita desidia no va a ayudarme, no puedes hacer nada bueno por mí.
- No empieces con lo mismo de siempre, con que nunca me esfuerzo, porque ya no aguanto tus tonterías que se convierten en mentiras que no te crees ni tú, porque he cambiado muchísimo, porque te quiero lo mejor que puedo, porque sigo intentando cambiar para complacerte en todo, pero tú nunca tienes suficiente, nunca dejas de quejarte, nunca te conformas, y yo no puedo ser perfecta, no puedo ser todo lo que tú quieres o necesitas. Te daré todo lo que pueda hasta mis límites pero no voy a convertirme en otra por ti, acéptame de una maldita vez y deja de quejarte como un niño malcriado.
- Aunque te diga que te vayas deberías querer quedarte y ayudarme, eso es lo correcto, no irte, hacer lo lógico no es hacer lo correcto.
- ¡No se puede hacer todo a la vez, no se puede tener todo! Vas a volverme loca. ¿Quieres que grite más? ¿Quieres que te haga cosquillas hasta obligarte a llorar de la risa? ¡¿Esto es lo que quieres?!
- Para, por favor, déjame.
- ¿Quieres que me vaya?
- No
...
- Anda, vamos a follar, te dejaré hacerme todo lo que quieras, desahógate, te sentirás mejor después, los dos lo haremos.
- Voy a hacerte daño.
- Bien. Te quiero.
- Yo también te quiero.