1/9/14

Nuestros corazones rotos no encajan para recomponerse

No estoy enamorado de ti, me dice, con cruel sinceridad.
Y digo yo, si después de cinco meses no ha pasado, ya es una causa perdida.
Pero te quiero, un poquito, sino no estaría contigo, me contesta, como si fuera un consuelo.
Porque no has encontrado nada mejor, le digo con malicia autodestructiva. Un poquito, que hijo de puta insensible, un poquito… Siempre bromea sobre los sentimientos y sospechaba que era porque no los sentía de verdad, porque solo eran un juego para él. Ahora lo sé.
Te conformas, apuntillo.
Eso me ofende, es ofensivo para ambos. No me conformo contigo, tienes cosas buenas que me gustan, pese a las malas que pueden arreglarse, creo, espero, eres como una inversión de futuro...
Una inversión emocional, qué cosas tan bonitas me dices, cabronazo, sonrío mientras por dentro lloro. -No muestres debilidad, me digo a mí misma.-
... Apareciste en mi vida, sin buscarte, y ahora me veo aquí inmerso, y ya que estamos aquí, que estamos creando esto juntos, intentado sacar algo de nosotros, no nos rindamos, puede salir algo bueno de todo esto, si nos esforzamos, si nos damos una oportunidad.
No tengo nada que contestar. Me da miedo hablar y que la voz me tiemble, empezar a llorar y no poder parar, y entre lágrimas suplicarle que me quiera, de verdad, totalmente, y humillarme por un imposible.
Estoy teniendo mucha paciencia contigo, me dice como si tuviera que agradecérselo, y cuando estamos (estás) bien disfruto a tu lado, por eso sigo aquí, por eso no me rindo, pero tú también tienes que esforzarte.
Y cómo le digo que me está rompiendo el corazón con su frialdad, que siento que no merece mi esfuerzo porque no quiero entregarme por un amor desinflado, y solo le miro, y no soy capaz de decirlo porque eso significaría el fin, y puedo soportar el dolor de tenerle a medias pero no el de perderle del todo.
Es cierto que soy un gilipollas, que no soy romántico, ni cariñoso, ni detallista...
No pidas lo que tú mismo no puedes ofrecer, le replico.
Si queremos que esto funcione, y yo lo quiero...
Dejo de escucharle. Si solo "me quiere un poco" no voy a forzar lo que no existe. Si solo tengo el amor de su polla le abrazaré con mis piernas. Si tengo que cambiar y ser otra para que me quiera de verdad nunca funcionará.

Cuando esto termine, que lo hará, seré libre de su horrible y perpetuo desamor pero yo no voy a dejarle, aunque me duela, porque yo sí le quiero y le necesito, aunque me haya roto el corazón con su inhumanidad, aunque ya no esté enamorada porque no sé amar imposibles, aunque mi amor ahora también sea odio porque me ha enganchado a él con mentiras, con su disfraz de príncipe azul desteñido. Y la verdad siempre estuvo ahí, acariciándome con sus garras, pero la ignoraba y ahora me abraza, asfixiándome, hasta que muera entre sus brazos.

Me vas a hacer daño cuando me la metas porque sin amor no me pongo cachonda.
Duele entregarse si no eres correspondido, entregarte a la Nada de un obsceno e intrascendente movimiento de caderas. Yo siento cosquillas cuando me besas, tú solo sientes humedad. 
Ojalá fuera más fuerte, independiente ... libre...
Sola soy como una brújula sin Norte.
Deberías quererme. ¿Qué hay de malo en mí para que no te hayas enamorado?
Deberías amar mi caos, mi locura, mis torpes caricias, mis hambrientos besos, mis fríos abrazos...
Toda yo, con defectos y virtudes, con luces y sombras. Necesitándome.
Deberías, tantas cosas...
Y yo... poder enamorarte o abandonarte.
Pero estamos atrapados en nuestros imposibles.