29/9/14

“No hay dolor, niña azul…”

 
Ciega
se me rompe la piel
a latigazos
me desbordo
desde las entrañas
hasta el suelo
lleno de pelusas
y cuando caiga
quedaré enterrada
en el olvido
entre humo y cenizas y silencio
en la nada que debe estar
en algún lugar
donde nunca miramos
Ciegos
la muerte nos rodea
y llamamos vida
a estar muriendo.


Corazón moribundo. Pulmones asfixiados. Una pestaña se ha congelado a mitad de la caída. Deja de esperar que el mundo gire a tu ritmo, que se ralentice el tiempo, que el pasado vuelva o desaparezca por completo, que el futuro te esté esperando con los brazos abiertos y un trébol de cuatro hojas en cada mano. Deja de esperar y corre o te quedas atrás, de todo, y te pierdes en el tiempo sin tiempo y vas desapareciendo hasta olvidarte a ti misma. Pero cómo voy a correr con las rodillas rotas y el suelo resbaladizo. A oscuras. Hacia delante puede ser la dirección opuesta y no darme cuenta. No puedo perderme más sin desaparecer. Tengo que salvarme a mí misma. Nunca esperes la ayuda de nadie, ni siquiera la aceptes porque las personas van y vienen, tú eres la única que nunca te abandonará, no dependas de nadie más. Encuentra un hogar, o cualquier dirección hacia la que correr, y aprende a curarte sola. Recoloca los huesos, cierra las heridas, lame las cicatrices, y empieza de cero si hace falta, pero empieza. Vuelve a respirar, bombea la sangre hacia dentro, sopla la pestaña.


“No voy, a dejarte nunca
No estoy, dispuesta a perderte
Y para defenderte, voy a ser más mala, que todos los malos
Voy a disfrazarme de lobo feroz.”
Lucharé con uñas y dientes por el hogar de mi vida, por mantener en pie cada cimiento, indestructible, por resistir a las peores tormentas, a la naturaleza humana, al tiempo, forraré las paredes con recuerdos, impermeables, y dentro nunca tendremos frío, ni soledad, aunque las ventanas siempre estén abiertas, no tendremos claustrofobia en los abrazos. Hay cientos de formas de luchar, todo vale en el amor y en la guerra, pero sólo hay una cien por cien efectiva, sólo hay una cosa que debes hacer para no perderlo: hazlo feliz y libre.