16/9/14

Conversaciones con la luna asomada a la ventana


- Estás fría.
- Yo siempre estoy fría, como la chica de tu relato "...no consigues que entre en calor, sigo siendo fría, fría…fría. Y me compadeces por esa extrema pobreza sin saber que ese frío del que tanto te quejas es lo único que aun sé que es mío, algo que nadie ha conseguido arrebatarme..." Fría, fría, fría.
- Pero ella también lo está por dentro.
- Pues eso, como yo. Toda mi vida me han dicho que soy fría. Manos frías, labios fríos, piel de gallina o de rigor mortis, tengo hipotermia en el alma, mis lágrimas son estalactitas, soy el puto iceberg que hundió el Titanic.
- Ya no eres así.
- Solo contigo, cariño, nadie más se lo merece.
- Fría y despiadada.
- Contenida.
- Continente contenido.
- Isla desierta invernal, ¿vendrías a vivir en mí?
- Infierno congelado. Ya sabes que mi estación favorita es el invierno.
- El infierno está entre mis piernas, y arde. Yo soy tu estación favorita.
- Y mi hogar favorito.
- Abrázame, que me quedo fría.