29/7/14

El coño es la parte más bella de la humanidad

No aprendí nada del amor eterno en mi primera vida, si mis padres se odiaron hasta el último aliento del más fuerte y bueno. Cuidado con la persona que tienes al lado porque en cualquier momento puede convertirse en tu peor enemigo, ese al que has regalado tu sí quiero hasta que la muerte nos separe y ya solo quieres morir o que se muera pero estar lejos. Pero sí creo en el amor, aunque siempre acabe, en el aquí y ahora sin ayer ni mañana, en la felicidad de tener a la persona correcta a tu lado, creo en el amor de un segundo, uno tras otro hasta que se acabe el tiempo. Tal vez solo existe el amor verdadero si la muerte nos separa antes de que nos odiemos.


Sólo matando la belleza
Seguirá siendo perfecta
Déjala florecer
Y acabará marchitada
En el para siempre
Sólo está la muerte

Y ahora busco y busco y busco y no encuentro ese amor de aquí y ahora hasta el fin para morir por él y que se quede tan intacto y perfecto y eterno como mi última sonrisa en el rigor mortis. Pero no regalaré mi inmortalidad a cualquier beso con lengua que me deje sin respiración. Hay quien te paraliza un suspiro de amor, pero quien me acelere hasta reventar es quien busco yo. Creo que si no lo encuentro nada en el mundo tendrá sentido.

Me he enamorado tropecientasmilveces y nunca he sido correspondida, me han amado unos cuantos menos sin robarme el corazón ni medio. Pero no me rindo, incluso renegando de los hombres, ¡de la humanidad!, sigo viviendo para el amor, en cualquier canción, en cualquier verso o prosa, bajo mi hábito de descorazonada. Incluso podría aprender a quererme a mí misma, qué se yo, a masturbarme ya he aprendido.

Qué putas somos todas
Las enamoradas
Del amor

y yo la más zorra
que se abre tanto de pecho
como de piernas