17/4/14

Las distopías están a la vuelta de la esquina

Sé arte, vive agonizando o muere tras cada pestañeo frente al televisor. O vamos a contrarreloj, moribundos, intentando robar un segundo más a cada orgasmo, inventando una caricia más en cada poesía, o nos convertimos en zombis de la vida real, absortos en la vulgaridad, sin tiempo ni para masturbarnos leyendo una declaración de desamor entre versos. Demasiado cansados para vivir por nosotros, perdemos todo nuestro tiempo soñando solo dormidos, que no solo es tiempo sino vida, obligados a un millón de imposiciones por y para los demás que nos dejan sin aliento ni para suspirar por lo único que mantiene vivo nuestros corazones. Desangrarse trabajando para seguir siendo pobre es como la puta anorgásmica que regala mamadas. Mi futuro me atormenta, me aterroriza, me desilusiona infinitamente, no quiero perderme a mí misma en todos vosotros.


Lo he pensado y meditado cada noche con los ojos clavados en las estrellas fosforitas de mi techo. Todo produce insomnio, el miedo, el amor, la felicidad, la tristeza... Pienso mucho y mi imaginación se dispara a propulsión dejándome un agujero de bala entre las cejas y puedo ver el futuro. No me gusta ningún futuro pero siempre hay algo menos malo que... nunca cumplir tus sueños... ser una esclava legal en esta época de crisis donde perdemos todos nuestros derechos que no son privilegios sino obligaciones del maldito universo con nosotros por habernos creado, malpagada, maltratada, manipulada como un trozo de carne para que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres y yo menos yo cada día.

O prostituyes tu cuerpo, o tu tiempo, o tu mente. Algo hay que vender para poder vivir un día más y así cada día de nuestra jodida vida en este maravilloso mundo.

Soy puta. 
(estoy ensayando para mi futuro próximo)

Ya que van a joderme que lo hagan bien y de verdad, entre las piernas, por el culo, en la boca hasta la garganta, y si saco dinero y placer de ello no podré quejarme más que ahora mismo. Siempre me han dicho que sería muy buena actriz por mi expresividad y nadie pone mejor cara de puta viciosa que yo. Ni si quiera necesitaría abrirme de piernas cada día para llegar sobrada a fin de mes, no necesito lujos. Ahora ser mileurista es de ricos. Quiero disfrazarme de fantasías eróticas y tener pelucas de diferentes colores y un nombre distinto para cada cliente. Quiero manchar camisas blancas con el rojo de mis labios y que se me corran en las tetas mientras jadean mis nombres falsos. Quiero ser libre, no pertenecer a nadie por más de una hora, tener todo el tiempo que quiera para soñar despierta y cumplir mis sueños.

Revolución! Coño! Revolución! Tenemos que luchar por nosotros mismos, y por los demás, y por todo lo que deseamos y merecemos y nos pertenece. Si os dejáis esclavizar nunca podréis romper las cuerdas que os aprietan cada vez más el cuello. Yo me convertiré en la heroína que sustituya la sangre de vuestras venas, que os lleve al paraíso en instantes eternos, que os haga libres entre mis piernas, que espante vuestras pesadillas con mis gemidos. Ojala pudiera salvaros de vosotros mismos, la ignorancia da la felicidad, sí, y mata el alma, sonaréis huecos mientras chocáis una y otra y otra y otra vez contra mis caderas.