14/3/14

Si la pasión se acaba algún día agonizaré eternamente de frío para que nunca dejes de abrazarme.


Vivimos toda la vida enamorados, pero solo hacemos el amor cuando creemos haber encontrado el para siempre en sus caricias. Todo amor es eterno mientras el corazón siga bombeando susurros de su nombre en mis gemidos. Y cuando me persigas a través de todos los fotomatones de la ciudad creando eternidades en un segundo sabré que el futuro será nuestro pasado.

Solo necesito cerrar los ojos para verte. Eres el escalofrío que recorre mi espalda empezando con tu beso en mi nunca hasta la caricia de tus palabras en mi lengua, que saben a secretos y promesas a la vista de todos pero solo míos. Y quiero reír y llorar, besarte y gritar, que me quieras con todas tus fuerzas mientras yo pierdo las mías. Pero cuidado, amor, que mis sentimientos son de cristal y podrían hacernos añicos. ¿Te atreves a jugar conmigo, al escondite? Por ti me dejaré encontrar, aun siendo invisible para el resto del mundo.

Tendríamos que olvidarnos de todos nuestros miedos para caber en un abrazo y crear un hogar en el que refugiarnos del mundo. Si te dejo entrar tienes que prometer quedarte, y cuidarme, que yo sola no sé sobrevivir ni cinco minutos, no llegues tarde, el final del cuento de hadas nos espera y después hay todo un infinito por descubrir.



Y me suicidaré, si me dejas morir de frío.
Seré lluvia de invierno, en cualquier estación.