30/3/14

Podría correr sin parar y siempre volver al mismo hogar

Últimamente he estado viajando, para descubrir que cualquier sitio me gusta más que mi casa pero que en ningún sitio se está como en casa, y ojala pudiéramos llevarnos el hogar dentro de un caparazón sobre la espalda, pesaría menos que la melancolía. Querer dos cosas a la vez, quedarse y volver, es como romper tu propio corazón por la mitad, es no estar nunca completamente en tu lugar.

Podría desnudarme en cualquier hotel pero en ningún espejo me vería tan guapa como en el de mi habitación, aunque a sus ojos nunca cambio da igual el paisaje que tenga a mi espalda o el rayo de sol que ilumine solo la mitad de mi cara. Da igual a dónde vaya el viento al que suspiramos mientras sigamos estando a la distancia de un beso de puntillas. Pero yo lo noto hasta en mis huesos que los muelles del colchón donde hacemos el amor ya no chirrían y no sé si sonreír o echarlo de menos.

Nunca podré deshacerme de mi nostalgia
ni de mis ganas de huir a cualquier lugar
pero siempre contigo - reír o llorar -