23/1/14

Me atraganto con cada bocanada de aire que respiro

Me encanta jugar a hacerme la muerta, dejar caer una mano por el borde de la cama y cerrar los ojos despacio con un suspiro como si fuera el último y ensayar durmiendo sin sueños. Tengo una tiza blanca, que nunca se acaba, guardada bajo el colchón, para dibujar mi silueta en el suelo cuando me tumbo a escuchar el silencio de la oscuridad. Pero nunca me he perdido en el mar mientras dejaba mi cuerpo flotar y miraba el inmenso cielo azul sin pestañear. Y sólo una vez  me he quedado quieta como un cadáver dentro de la bañera mientras contemplaba cómo el agua se teñía de rojo, para luego dejarla marchar por el sumidero y quedarme sólo con sus lágrimas en mi piel.

Me espera una botella de vodka en la nevera, para brindar con la soledad por mi mala suerte, y tengo mucha sed esta noche, hasta ahogarme con los recuerdos. Las mariposas de mi estómago sólo son polillas que van atraídas hacia la luz del final del túnel. Asesinas suicidas, "cría cuervos y te sacarán los ojos", cría mariposas y te devorarán las entrañas hasta llegar al corazón. Esterilízate de sentimientos y cósete el coño, sobrevivir sola es mejor que morir abandonada. Los cuentos de hadas nunca se cumplen, la única vez que le preparé perdices para cenar estaban rellenas de gusanos. No entendió que nuestro amor era más fuerte que el hedor a putrefacción y cuando se marchó para siempre yo me rompí el pecho contra la barandilla del balcón.

En mi próxima vida quiero ser un pájaro, y volar, y escapar, y ser libre.
Y poder caer en picado siempre que quiera.
Sin notas de despedida.