26/1/14

Lo primero que hace al despertar es besarme

Puede que cuando hayas dado todo por perdido se produzca un milagro, porque nunca sabemos lo que nos espera en el futuro, y a veces ni lo imaginamos. Haces algo sin esperar - incluso sin querer - nada a cambio, pero sucede, cuando tiene que pasar es inevitable, aunque por despiste le des la espalda siempre te alcanza... aunque se te olvide sonreír mirándole a los ojos, llevar los labios pintados y pedirle su número de teléfono. Algunas historias de amor solo parecen tropiezos, pero hay piedras que pueden convertirse en globos con forma de corazón y ser nuestro paracaídas a ras del dolor.

Aunque crucemos todos los semáforos en rojo por creernos inmortales y querer exprimir cada segundo siempre estoy segura con mis dedos entrelazados en los suyos, corriendo para convertir el futuro en presente. Aunque tenga que precipitarme por una ladera, hacia el atardecer, con las alas rotas, sé que no me caeré mientras sus brazos abiertos me esperen abajo. Ni aunque tenga que enfrentarme a mis peores pesadillas, armada sólo con el reguero de sus caricias, me sentiré indefensa. Y aunque el amor pueda convertirse en el dolor más inaguantable no pueden verse las dos caras de una misma moneda al mismo tiempo.

Porque al besarnos sentimos que somos invencibles, que podríamos correr hasta el fin del mundo sin perder un suspiro y allí bailar pegados al borde del abismo. Nada puede dañarnos... excepto nosotros mismos y antes nos convertiríamos en un Romeo y Julieta para desfallecer y que nuestro amor nunca muriera.

Y después de un millón de inseguridades, de un millón de comienzos para nunca llegar al final, ya no tengo sonrisas que no lleven su nombre, ya no sueño tranquila si no es a su lado, incluso las pesadillas son más soportables si puedo despertar y tocar mi realidad con los dedos. Ya no quiero - ni puedo - entrar en calor si no es con su cuerpo abrazándome y ni las mantas son capaces de hacerme dejar de tiritar echándole de menos. Pero lo peor de todo es que ahora lo primero que hace al despertar es besarme y esta noche voy a dormir helada e inquieta y sin la certeza de que mañana podré despertar sin sus labios amaneciéndome.


Puede que esto sea una declaración de Amor
para la margarita deshojada que sigue viviendo
desarmada de inseguridades
enamorada de las caricias que la mutilaron
y ahora solo es un te quiero