17/12/13

Yo no toco fondo, directamente me entierro viva

Porque creo que las cosas no se hacen a medias, que la vida es en blanco o negro, y que si saltas de cabeza por el precipicio debes dejarte los sesos contra el suelo, planear es de cobardes. No lo intentes, hazlo o no lo hagas, y si lo haces; hazlo bien o ni lo intentes.

Y así la vida es muy limitada, siempre en la cuerda floja, entre llegar a la cima y caer al abismo, tambaleándome, sobre los pies o del cuello roto. Yo vivo bailando para la muerte, mientras se masturba mirándome, esperándome.

Y cuando caigo, me entierro viva, bajo las flores, con los gusanos.
Y ya he caído tantas veces que el abismo tiene mi forma grabada en el barro.
Y tantas veces he caído que tengo los huesos destrozados,
Afilados, sedientos de sangre, caníbales, me han mutilado.

De tanto caer y levantarme,
Destruirme y rehacerme,
Soy un vaso mil veces roto, y mil veces pegado.

Pueden decir lo que quieran, que soy hielo que nunca se derrite, un invierno eterno, azul sediento, y pueden tener razón; pienso, si me miro en el espejo de sus ojos. Yo no tengo sonrisas tristes, ni lágrimas de alegría, ni abrazos distantes. No tengo máscaras de falsos sentimientos, no quiero abrigos de piel humana para esconder mis escalofríos, ni me pondré tacones para poder mirar desde arriba aún estando cabizbaja. Que no, que nunca seré tú, ni ellos, ni vosotros, ni nadie más que yo misma, tan diferente que parezco irreal, tan real que soy diferente, la pieza del puzzle rota que no encaja, una lágrima de sangre que mancha vuestros bonitos disfraces. Y si me quiero ahogar en llantos, viviré asfixiada, que la tristeza está escrita en mi piel y la melancolía en mis labios.

¡Nunca podréis enjaularme! En mi propio cuerpo… nunca os daré nada, más que la verdad, y siendo solo yo, lo seré todo, o nada. Si quiero reírme, de mí, de ti, de la felicidad o de la desgracia, me romperé los dientes a carcajadas contra el suelo. Si quiero llorar, de tristeza, de odio o de asco, me abriré la piel a tiras para derramarme con el cuerpo entero sobre el asfalto… Si vas a hacer algo, deja una parte de tu alma en ello, o no lo hagas.

Cuando grito reviento cristales, opacos
Cuando abrazo asfixio sentimientos, tristes
Cuando beso me estrello en otros labios, acolchados

Cuando odio maldigo a ecos en mi interior, por rabia
Cuando amo me araño el corazón con su nombre, por pasión
Cuando olvido quemo todos los recuerdos, y apago el fuego con una última lágrima.

Por eso me escondo, porque no soy como vosotros, y ya nadie sabe quién soy, con cada caída me alejo cada vez más, y ya no soy de este mundo pero no puedo escapar. Podríamos rompernos todos, a gritos, de rabia o euforia, y componer una nueva imagen con todos nuestros puzles rotos… Seguiré soñando, despierta, y teniendo pesadillas, dormida, bajo mi manto de tierra.

Tengo de mascota un pajarillo
Y cuando muera
De un disparo en la cabeza
Podrá alimentarse
De los gusanos de mi cerebro.